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martes, 25 de abril de 2017

Miguel Ángel Muguiro

Miguel Ángel Muguiro nace en Madrid en 1880, donde estudió la carrera de derecho. No obstante, desde el inicio desarrolló una brillante carrera diplomática. En 1907 fue enviado como agregado diplomático a Tánger, donde permaneció hasta 1913. En los años siguientes trabajó como secretario y consejero del Ministerio de Exteriores en Bogotá, Berna, Tokio, Berlín, Roma, Bucarest, Viena y, ya en 1938, con Europa al borde de la guerra, ostentó el cargo de ministro plenipotenciario y encargado de negocios en Budapest, la capital de Hungría, hasta el año 1944.
Hungría se había declarado neutral ante el estallido de la II Guerra Mundial, pero poco después mostró algo más que simpatía por el eje Berlín-Roma-Tokio, sobre todo con la esperanza de que esta alianza podía contribuir a saciar ciertas aspiraciones políticas y territoriales de los húngaros, como recuperar determinadas zonas en Rumanía, Yugoslavia y Checoslovaquia que consideraban históricamente suyas. Sin embargo, Hitler se fue fiando cada vez menos de Miklós Horthy, el regente húngaro, por sospechar que éste buscaba el apoyo de los aliados. Así, en 1944 las tropas aliadas entraron en Hungría y colocaron en el gobierno a Döme Sztójay, el jefe de los nazis húngaros de la Cruz Flechada, un colaboracionista pronazi sin escrúpulos.
El escenario cambió completamente. Aunque en los años anteriores los judíos húngaros (las fuentes indican que su número llegaba a 800.000 personas) habían sufrido el antisemitismo con pogromos que costaron la vida a varios miles de ellos, fue a partir de la invasión nazi cuando éstos se recrudecieron de una manera exponencial. No en vano, a los pocos días viajó a Hungría Adolf Eichmann, jerarca nazi esencialmente encargado del traslado de los deportados judíos a los diferentes campos de exterminio polacos, entre los que destacaban algunas de las principales industrias de la muerte como Auschwitz y Treblinka.
Muguiro fue consciente de ello, y decidió actuar en consecuencia. Informó de estas maniobras al gobierno español:
«Las detenciones aumentan de día en día. Muchos de los arrestados han sido conducidos a Alemania e internados en campos de concentración. En estas circunstancias, ¿puede hoy considerarse a Hungría un país soberano?».
La ofensiva antisemita era imparable. En seguida se promulgó un decreto particularmente cruel contra los judíos húngaros. Pronto los judíos fueron obligados a llevar cosidas a sus ropas la amarilla estrella de David. Así escribía el diplomático español al respecto:
«La ciudad aparece llena de individuos que ostentan la insignia amarilla. Muchas casas de judíos han sido saqueadas por la Gestapo y sus habitantes, maltratados y arrestados por esa despiadada policía».
El ministro de España en Budapest tenía la certeza absoluta de que toda esa gente estaba siendo trasladada en vagones de ganado a Polonia para ser exterminada. Mientras tanto, los nuevos responsables políticos del gobierno pronazi fueron puestos al corriente de los informes de Muguiro y presionaron, a través de su nuevo representante en España, para que fuera relevado. Muguiro sabía que esto podía suceder, y a pesar del poco tiempo transcurrido desde la invasión nazi hasta su relevo y posterior regreso a España (apenas tres meses, entre marzo y junio de aquel año de 1944), tuvo tiempo de poner en marcha su más importante acción.
Ésta consistió en conseguir visados españoles a 500 niños, de entre 5 y 15 años, a los que consiguió sacar del país enviándolos a Tánger, ciudad del norte de Marruecos en esas fechas ocupada por España, librándolos así de una muerte segura en cualquiera de los campos de exterminio alemanes. Aquella maniobra supuso el principio del fin de Muguiro en Hungría. En junio se vio forzado a abandonar el país, pero dejó la legación en las mejores manos: las de su secretario y estrecho colaborador Ángel Sanz Briz, quien continuó la labor iniciada por Muguiro con idéntico éxito
Muguiro, al igual que hicieron otros muchos diplomáticos españoles, había rescatado un antiguo decreto que databa de la época de Primo de Rivera por el cual todos aquellos que demostrasen tener origen sefardita podrían obtener, de manera inmediata, la nacionalidad española. Según parece las autoridades españoles desconocían que la validez del decreto había expirado en 1931.
Miguel Ángel Muguiro se jubiló como cónsul español en Zurich, en 1950. Fue condecorado con la Gran Cruz de Isabel La Católica. Falleció cuatro años después, sin descendencia.

Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a
http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415
http://en.wikipedia.org/wiki/D%C3%B6me_Szt%C3%B3jay
http://www.diariodeburgos.es/noticia.cfm/Vivir/20091108/schindler/espa%C3%B1ol/D132D3E3-1A64-968D-59F7F6C2F8066A0A

http://auladehistoriamccb.blogspot.com.es/2012/08/miguel-angel-muguiro.html


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre:

Julio Palencia

En diciembre de 1940, Bulgaria aprobó una amplia legislación antisemita, aislando a 50.000 judíos búlgaros del resto de la población, y restringiendo sus actividades comerciales, con el fin de retirarlos de la vida pública. Desde el primer momento, Julio Palencia (1884- 1952), Ministro Plenipotenciario en la Legación de España, llevó a cabo una decidida defensa de los judíos de origen sefaradí (unos 150) y de sus bienes.
Por decisión de Eichmann, los judíos búlgaros fueron incluidos en el programa de exterminio alemán. En 1943 Julio Palencia tuvo noticia de la inminencia de las deportaciones por el Primer Ministro Bogdan Filov. Inmediatamente telegrafió a Madrid solicitando la intervención del gobierno español. Además, realizó gestiones ante Filov, al tiempo que pidió permiso a Madrid para nombrar agentes consulares a sueldo en aquellas ciudades donde residían más judíos sefaradíes, logrando evitar las deportaciones.
Palencia continuó insistiendo a Madrid para lograr la evacuación de judíos a España y, paralelamente, no dejó de interceder ante las autoridades búlgaras, de tal manera que su situación se tornó insostenible. La policía búlgara, que vigilaba el edificio de la embajada e interrogaba a todos los que entraban y salían, detuvo al secretario de Palencia, que era judío, acusándolo de espionaje. Finalmente, Palencia apeló al Embajador alemán en Sofía, aunque sin éxito, para proteger a los judíos.
Su posición clara y decidida le valió el epíteto “el amigo de los judíos” en la correspondencia alemana. En efecto, Palencia tuvo la audacia de desafiar abiertamente a las autoridades nazis, oponiéndose a la ejecución de un judío búlgaro, León Arié, dirigiéndose al embajador alemán en Sofía para denunciar los atropellos. Logró que los tribunales búlgaros lo autorizaran a adoptar al hijo y a la hija de Arié, a cuya madre alojó en la residencia oficial y protegió con un pasaporte diplomático español.
La tensión llegó a tal extremo que, finalmente, el embajador de Alemania en Sofía calificó a Julio Palencia de «fanático antialemán» y «amigo de los judíos» y este fue declarado “persona non grata”, y tuvo que volver a Madrid, no sin antes afrontar situaciones de gran dramatismo a causa de su intento de llevarse consigo a sus hijos adoptivos, contrariando a los nazis.
Al finalizar su misión Julio Palencia había salvado las vidas de más de 600 judíos búlgaros.

Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a
http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415
http://esefarad.com/?p=7796

http://en.wikipedia.org/wiki/Bogdan_Filov


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre:


José Ruiz Santaella

Jose Ruiz Santaella nació en Baena, en Córdoba, en 1904. Estudió en Madrid la carrera de ingeniero agrónomo y fundó llegó a dirigir la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes de Córdoba.
A los de 30 años conoce a su futura esposa, Waltraud Scharaeder de 21, en la Universidad de Halle en la Sajonia alemana. Ella era protestante, y cambió su nombre por el de Carmen al casarse con José, que era católico. Tuvieron 4 hijos.
En 1941, es nombrado agregado de agricultura en la Embajada española en Berlín. Desde esta ciudad, pudo ver como se sucedía la persecución y exterminio de los judíos y llevó a cabo una defensa de los mismos, llegando a arriesgar su vida en varias ocasiones. Es este cometido, siempre tuvo la colaboración decidida de su mujer, Carmen Schrader Angerstein.
José Ruiz trabajaba en una localidad situada a 80 kilómetros de Berlín. En su casa, desde 1941, el matrimonio empezó a refugiar a varias mujeres judías para intentar salvarles la vida. Primero fue Gertrud, una empleada del servicio doméstico, y más tarde llegó Ruth, a la que el matrimonio contrató como niñera. Su madre era la responsable de la cocina de la casa y su padre, un prestigioso médico de Berlín, sobrevivió en el sótano del edificio. Durante los dos años que estuvieron refugiados, madre e hija tuvieron que simular que no se conocían. Sólo así consiguieron no levantar sospechas y fue una de las pocas familias que logró salvarse al completo del exterminio. El matrimonio mantuvo el contacto con la familia de Ruth, hasta el fallecimiento de Carmen en fechas recientes.
El 1 de Septiembre de 1944 fue destinado a la Legación de España en Suiza, donde estuvo hasta 1946, fecha en que fue destinado a la delegación diplomática en La Haya.
El 13 de octubre de 1988, José Ruiz, fue condecorado por Yad Vashem, en reconocimiento por sus acciones durante la guerra, como “Justo entre las Naciones”.
José Ruiz Santaella murió en 1997

Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a
http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415

http://justosdelasnaciones.blogspot.com.es/2013/05/jose-ruiz-santaella-y-carmen-schrader.html


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre:


José Rojas Moreno

José Rojas, nace en Alicante en 1893. De su padre, el VIII marqués del Bosh, el condado de Casas Rojas, convirtiéndose en el VII conde de Casas Rojas, título que uniría a otros logrados a los largo de su vida, como el de Caballero de Santiago, Maestrante de Sevilla, la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Gran Cruz de Mehdauia, la Gran Cruz de la Estrella de Rumanía, Gran Cruz de la Corona de Rumanía y la Gran Cruz de la Corona de Italia.
Estudió la carrera de abogado y llegó a ser doctor en derecho. En 1929 se casa con Victoria Rosado Sánchez Pastor y en 1941, es destinado como embajador a Bucarest, en Rumanía, en un momento en que las leyes antisemitas son especialmente duras. Su rechazo a los postulados raciales nazis no se hizo esperar: pronto comenzó a denunciar las continuas violaciones de derechos humanos, e hizo todo lo posible por mejorar las lamentables condiciones de vida de los judíos rumanos.
En septiembre de 1941, escribió a Madrid con la intención de obtener un permiso para poder extender visados sin la necesidad de la confirmación por parte de Madrid, argumentando que los judíos de origen sefardí del país habían apoyado, de forma colectiva y sin fisuras, el movimiento nacional. Un mes más tarde las autoridades españolas confirmaron el derecho a los judíos españoles de Rumania a entrar en España, aunque subrayaron que cada caso debía ser examinado de forma individual, en contra de los deseos de Rojas y Moreno.
Aunque no logró todos sus objetivos, continuó luchando para evitar el expolio de los bienes de la comunidad judía rumana sefardí. Y en agosto de 1942 logró que se ordenase la protección de dichas propiedades. Además los judíos sefardíes quedaban exentos de pagar el impuesto especial judío.
Entre las medidas tomadas por el embajador español, estuvo la de colocar carteles en las fachadas de las viviendas de los sefardíes. Estos carteles, con letras muy grandes decían: “Aquí vive un español”. Este gesto sencillo, salvó la vida de muchos ciudadanos.
Sus gestiones lograron que se revocara los decretos de expulsión de un grupo de judíos sefardíes y la promesa formal de que, en el futuro, ninguno de ellos sería expulsado.
En abril de 1943, el diplomático sufrió uno de los momentos más amargos de su misión en Rumania. Aquel año, un judío español llamado Dario Algranti, junto a su esposa y dos hijas, fueron deportados a un campo de concentración polaco. El embajador hizo todo lo posible por salvar sus vidas, pero fue en vano. Aquel fue el único caso en el que judíos rumanos de origen español fueron deportados.
En mayo de 1944, y con la intención de evitar nuevos casos como el de Algranti, Rojas quiso acelerar la salida de 65 judíos con dirección a España, e inició los trámites necesarios con las autoridades alemanas. Sus esfuerzos se encontraron con la negación rotunda de Eberhard von Thadden, en aquel entonces ayudante especial de Adolfo Eichmann. Pese a la negativa inicial, el embajador español no se rindió y, tras repetidas quejas al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid, consiguió al fin que los alemanes diesen el visto bueno a la salida de los 65 sefardíes. Animado por el éxito de aquella empresa, Rojas intentó una nueva evacuación de otro grupo judío, pero en este caso, le fue imposible cumplir su cometido.
Tras la guerra, el diplomático prosiguió con su carrera. En 1945 se le concede la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. En 1960 se le concede la Gran Cruz de la Orden del Mérito Naval, con distintivo blanco. En 1965 se le nombra Consejero Permanente de Estado.
En el año 2000, el Ministerio de Asuntos Exteriores creó una página Web en honor a los diplomáticos españoles que ayudaron a los judíos durante el holocausto denominada Diplomáticos españoles durante lo Holocausto. Posteriormente, en el 2007, fueron homenajeados otra vez en una exposición titulada Visados para la libertad organizada por la Casa Sefarad en Madrid.
José Rojas, murió en Madrid en 1973

Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a
http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415
http://legiovhispana.blogia.com/2009/enero.php


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Eduardo Propper de Callejón

Eduardo Propper de Callejón, nació en Madrid en 1895 y murió en Londres en 1972.
Su padre era un banquero judio de Bohemia y su madre la hija de un diplomático español. Su mujer, era miembro de una rica familia judía austriaca. Estos lazos familiares, explican la sensibilidad de Propper hacia el tema judio.
Como curiosidad, su yerno, el banquero Raymond Bonham Carter, es padre de la actriz Helena Bonham Carter.
Licenciado en derecho y en diplomacia, renunció al servicio diplomático en 1931, por estar en desacuerdo con la II República. Pero al acabar la Guerra Civil Española en 1939, es enviado como Primer Secretario a la Embajada española en París. En ese momento, la persecución de lo judíos es preocupante. Y poco después, estalla la II Guerra Mundial. La familia de la mujer de Propper, teme que sus obras de arte sean requisadas y el diplomático decide establecer su residencia oficial en el castillo de Royaumont, propiedad de su esposa. De esta manera, gracias a la protección diplomática, quedan a salvo las obras de arte de su familia, y de numerosas personas que ponen sus obras bajo la protección de Propper. Sin la protección de tal tesoro bajo estandarte español, el destino del mismo habría sido sin duda incierto.
El 14 de junio de 1940, París es ocupada por las tropas nazis, y las delegaciones diplomáticas abandonan la ciudad y se dirigen hacia el sur, hacia la zona libre. Eduardo Propper también lo hace, concretamente llega a Burdeos y se dirige a las instalaciones del Consulado español, pero se encuentra que está cerrado. En sus puertas se agolpaban miles de ciudadanos, judíos y no judíos, con la esperanza de lograr un visado que les permitiera cruzar España para llegar a Portugal, país neutral, desde donde poder emigrar a otros países y huir de las tropas nazis.
El diplomático no se lo piensa y empieza a emitir sin descanso, durante días y noches enteras, con la ayuda del Cónsul portugués Aristides de Sousa Mendes, visados que permitían permanecer durante 3 días en España, tiempo suficiente para cruzar el país y llegar a Portugal. No se sabe exactamente cuantos visados pudieron llegar a entregar porque los registros se perdieron, pero parece que entre el 18 y el 22 de Junio de 1940, Eduardo Propper de Callejón selló más de 1.500 visados.
En importante decir que esta labor fue llevada a cabo en contra de la opinión del gobierno español, que en aquel momento tenía como ministro de asuntos exteriores a Ramón Serrano Suñer, feroz antisemita; y en un momento en que la aparentemente próxima victoria nazi en la guerra, hacía que el gobierno español quisiera estar alineado con la política nazi. El castigo a la actuación del diplomático español no tardaría en llegar.
Tras la firma del armisticio entre Francia y Alemania, la Francia Libre estableció su capital en Vichy, las legaciones extranjeras se establecieron en la ciudad. Propper siguió con su labor allí. Al poco tiempo, el ministro Serrano Suñer, ordenó al embajador español en Vichy, José Lucrecia la suspensión inmediata de Propper de Callejón de sus funciones en la embajada y su inmediato traslado a la legación en Larache (cuartel de la Legión Española en el Marruecos Español) cargo este de menor importancia. El embajador trató de apelar la decisión, aduciendo que Propper había recibido recientemente una distinción honorífica del propio mariscal Pétain. El ministro denegó la petición, respondiendo que:
«De otra parte me hago cargo de las razones que el gobierno francés habrá tenido para conceder la Cruz de la Legión de Honor al funcionario español que sirvió a los intereses de la judería francesa (...)».
Propper continuó sus funciones en el servicio exterior pero nunca recibió el nombramiento de embajador, aparentemente por sus actividades en favor de los refugiados judíos. Se jubiló en 1965 y falleció en 1972.
El 27 de agosto del año 2007, la institución israelí para el recuerdo del holocausto “Yad Vashem”, otorgó a Eduardo Propper de Callejón el título de “Justo de las Naciones”, una de las más altas distinciones que los judíos entregan a un civil no israelí.
Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a
http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415
http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Propper_de_Callej%C3%B3n

http://www.yadvashem.org/yv/es/righteous/stories/callejon.asp


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre:


Bernardo Rolland De Miota

Bernardo Rolland de Miota fue nombrado Cónsul General de París en 1939. En ese momento, las tropas nazis avanzaban sin cesar por Europa. Polonia, Noruega, Dinamarca… uno tras otro, los Estados iban cayendo bajo el dominio alemán. El gobierno español del general Franco, esperaba poder obtener algún beneficio de su alianza con Hitler y por eso, intentaba no contrariar su política antisemita.
Cuando el ejército francés se rindió, las legaciones extranjeras y el gobierno francés fueron evacuados a Vichy, donde se instauró un gobierno títere dirigido por Petain. La política antisemita se agudizó hasta el punto de adoptar el “Statut des Juifs” , por el que se distinguía a los judíos del resto de la población, imponiéndoles todo tipo de prohibiciones. Ante esta circunstancia, el cónsul español, Bernardo Rolland, emprendió una activa actividad en pos de evitar la confiscación de los bienes de los judíos. Esta actividad le enfrentó a su superior, el embajador español en París primero y luego en Vichy, José Félix de Lequerica, quien se inclinaba por no contrariar excesivamente a las autoridades del gobierno pro-nazi de Vichy y a los alemanes.
En agosto de 1941, Rolland interviene activamente en favor de 14 judíos sefaraditas que habían sido detenidos y enviados al campo de concentración de Drancy. Por esas mismas fechas, asume una iniciativa arriesgada, de la cual tenemos noticia gracias a un memorándum alemán del 14 de Septiembre. Rolland apeló a las autoridades alemanas de París proponiendo que en el término de unas semanas 2000 judíos, incluidos los detenidos de Drancy, fuesen transferidos al Marruecos español. Posteriormente, aunque sin demasiado éxito, intentó por distintas vías facilitar la salida de los judíos de Francia, al tiempo que continuó con sus denuncias de las cada vez más severas persecuciones.
En 1942, las gestiones de Rolland tuvieron éxito. Las autoridades de Vichy se vieron imposibilitadas de incautar el patrimonio de los judíos.
En septiembre de 1943, el gobierno español, a pesar de las presiones alemanas, empieza a evacuar ciudadanos franceses desde Cádiz, Algeciras y Málaga. Aún cuando Rolland terminó su mandato en París a mediados de 1943, es seguro que sus repetidos esfuerzos en favor de los judíos contribuyeron decisivamente a hacer posible estas evacuaciones, .trabajo que terminó Alfonso Fiscowich.
Tuvieron que pasar algunos años para que este diplomático viera recompensada su acción humanitaria, así como los servicios a su país. En 1949 se le concede la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil. En 1959 recibió la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.
Rolland y otros diplomáticos españoles que, como él, ayudaron a los judíos a huir del Holocausto, fueron rescatados del olvido en el año 2000 cuando el Ministerio de Asuntos Exteriores de España dedicó una página web a su memoria, denominada Diplomáticos españoles durante el Holocausto, siendo Ministro Abel Matutes. Posteriormente, en el 2007, fueron homenajeados en una exposición titulada Visados para la libertad organizada por la Casa Sefarad en Madrid.
Bernardo Rolland, Julio Palencia Tubau y Sebastián Romero Radigales fueron propuestos el año 2008 por la Fundación Raoul Wallenbergpara ser designados como Justos entre las Naciones, distinción que el Estado de Israel concede a aquellas personas que, no siendo de confesión o ascendencia judía, ayudaron a los judíos víctimas de la persecución antisemita durante el Tercer Reich.

Fuentes:
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a

http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10007415


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Sebastián Romero Radiagales

Sebastián Romero, llegó a Atenas como Cónsul General de España, en abril de 1943. En aquel momento se estaba llevando a cabo la deportación masiva de judíos a los campos de concentración, en la llamada Solución Final. De hecho, entre marzo y junio de 1943, 48.000 judíos de Salónica fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau
Entre las ciudades de Atenas y Salónica, había unos 800 judíos sefardíes y el cónsul puso todo su empeño en protegerles. Para ello invocó, como Sanz-Briz y otros, un decreto de 1924 que ofrecía a los judíos sefaradíes la posibilidad de acceder a la nacionalidad española, aunque sin precisar los requisitos. En un documento fechado el 30 de Abril de 1943, que consta en el registro del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, el embajador en Atenas Günther Altenburg deplora las insistentes demandas de Romero Radigales, a causa de las cuales se vió forzado a posponer la deportación de varios centenares de judíos de origen sefaradí.
En consecuencia, el embajador alemán pedía la intervención de su Ministerio, con objeto de pedir a Madrid que cursase instrucciones a Romero Radigales para que dejase de interferir en las deportaciones.
Ante la falta de respuesta del régimen de Franco sobre la repatriación de los judíos sefardíes, Alemania propuso como solución provisional su internamiento en Bergen-Belsen. Romero se opuso rotundamente, pidiendo el internamiento en territorio griego y la exclusión de niños y ancianos, además de que el transporte se realizara en las mejores condiciones posibles.
El 13 de agosto de 1943 llegaron a Bergen, después de doce días de viaje, 367 judíos sefardíes, entre ellos 40 menores de 14 años y 17 mayores de 70 años. Sin embargo, el cónsul siguió presionando y enviando informes jurídicos insistiendo en que se trataba de un error. Su insistencia dio finalmente frutos y tras seis meses de cautiverio los liberaron y los llevaron en un tren a España. Uno de los supervivientes contaba que un oficial de las SS fue uno a uno dándoles la mano y pidiéndoles disculpas en nombre del Tercer Reich.

Para leer mas:

Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_Sanz_Briz
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://sefarad.rediris.es/textos/0sanzbriz.htm
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a

http://esefarad.com/?p=9371


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre:


Ángel Sanz Briz

Ángel Sanz Briz nació en Zaragoza en 1910. Acabó sus estudios de diplomático justo antes del inicio de la Guerra Civil Española en 1936, y se enroló voluntario como conductor de camiones del Cuerpo de Ejército Marroquí. Al terminar la guerra, es enviado a su primer destino como encargado de negocios en la Embajada española de El Cairo. En 1942 se casa con Adela Quijano y a los poco meses es enviado como encargado de negocios a la Embajada española de Budapest. En ese momento, Hungría es miembro del Eje junto a Alemania, pero aún no se habían iniciado medidas de exterminio de los judíos. No obstante, ya se hacían patentes medidas de presión hacia ellos, cosa de la que ya se había dado cuenta el embajador español en ese momento, que envió una carta a Madrid informando. La respuesta del gobierno español fue la llamada a consultas del mismo a Madrid, con lo que Sanz Briz quedó como máximo responsable de la Embajada.
En marzo de 1944, las tropas alemanas invaden Hungría y se inician las políticas de represión antijudías y las deportaciones de judíos a los campos de concentración. Sanz Briz escribe a Madrid exponiendo la situación y pidiendo instrucciones, pero no recibe respuesta. Entonces decide que debe de hacer algo.
Acogiéndose a un antiguo Real Decreto de 1924 del periodo de Primo de Rivera, que reconocía la nacionalidad española de todos los descendientes de los judíos expulsados de España por los Reyes Católicos, negoció con las autoridades húngaras la protección de todos los sefardíes húngaros. Logró la concesión de 200 salvoconductos. Entonces empezó su actividad. Según escribe el mismo en el libro “Los judíos de España”:
 Conseguí que el Gobierno húngaro autorizase la protección por parte de España de 200 judíos sefardíes (...) Después la labor fue relativamente fácil, las 200 unidades que me habían sido concedidas las convertí en 200 familias; y las 200 familias se multiplicaron indefinidamente, con el simple procedimiento de no expedir salvoconducto o pasaporte alguno a favor de los judíos que llevase un número superior al 200.

Sanz Briz busca por todos lados a judíos sefardíes, incluso en las estaciones de donde salían los trenes con destino a los campos de concentración.
Según avanza el tiempo, y se corre la voz, la Embajada española se empieza a llenar de judíos que buscan la protección de España.
Para lograr una protección más efectiva de los judíos, Sanz Briz alquila varios edificios, incluso usando su propio dinero, y les coloca un cartel que dice: “Anejo a la legación de España. Edificio extraterritorial”. El salvoconducto español se convierte en la diferencia entre la salvación o la cámara de gas. Aquí tenemos un ejemplo de uno:
 "Certifico que Mor Mannheim, nacido en 1907, residente en Budapest, calle de Katona Jozsef, 41, ha solicitado, a través de sus parientes en España, la adquisición de la nacionalidad española. La legación de España ha sido autorizada a extenderle un visado de entrada en España antes de que se concluyan los trámites que dicha solicitud debe seguir."
 Interpretando de manera peligrosa la Ley a la que se acogía, empieza a emitir salvoconductos a judíos no sefardíes que tenían familia en España.
En octubre de 1944, Hitler depone al regente Miklos Horthy y sitúa al frente del gobierno a Ferenc Szálasi, jefe del Partido de la Cruz Flechada, partido filonazi húngaro. La represión aumenta contra los judíos.
El diplomático sueco Raoul Wallenberg, el representante del Vaticano en Hungría, Ángelo Rota y Sanz Briz, crean la carta de protección, que es un documento que entregan a los judíos que lo piden. El documento acredita que su titular se encuentra bajo la protección de los países neutrales.
Mientras, la situación de la guerra parece irreversible, siendo cuestión de tiempo la derrota alemana en la guerra. Ante esto, la posición del gobierno español empieza a inclinarse hacia una mayor sensibilidad hacia la cuestión judía. El 24 de octubre de 1944, el ministro de Asuntos Exteriores, Lequerica, escribe a Sanz Briz:
“ruega se extienda la protección a mayor número de judíos perseguidos”
Poco después, con el Ejército Rojo a las puertas de Budapest, el gobierno español ordena a Sanz Briz que abandone la Embajada. Llegará a Suiza el 30 de noviembre de 1944.
En la Embajada española quedan unos pocos funcionarios y Giorgio Perlasca, colaborador de Sanz Briz, que se hace pasar por Cónsul español de Budapest, llegando a falsificar documentos. Perlasca era conocido por las autoridades húngaras porque le acompañaba en la mayoría de sus gestiones.
El 1 de diciembre de 1944 Perlasca hace su ronda por las casas protegidas y en una de ellas ve que los cruciflechados han sacado a todos sus habitantes y los tienen formados en la calle.
Los cruciflechados han sido informados desde la frontera que Sanz Briz ha abandonado Hungría y por tanto ya no hay embajada española y ya no hay motivo para mantener la protección de los judíos españoles.
Perlasca dice que es una equivocación porque están fallando las líneas de comunicación. Dice que Sanz Briz se fue a España por un breve período de tiempo para recibir instrucciones personales, pero que mientras tanto es Perlasca el que dirige la embajada.
Cuando los soviéticos entran en Budapest el 16 de enero de 1945, Perlasca abandona Budapest y vuelve a Italia, tras confirmar que los 5.200 judíos que Sanz Briz y el habían salvado, seguían a salvo.
Sin embargo, y pese a haber salvado a un número de personas tan grande, las condecoraciones tardaron en llegar para Sanz Briz.
En el portal de la calle Velázquez, donde vivió el diplomático español, el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa que dice:
“En memoria del Diplomático Ángel Sanz Briz que salvó a miles de judíos del Holocausto en Hungría en el año 1944”
En la residencia del embajador de Israel en España en agosto de 1989 tuvo lugar un homenaje a Sanz Briz presidido por el ministro de Asuntos Exteriores español de ese momento, Francisco Fernández Ordóñez y el embajador Shlomo Ben Ami. Se hizo entrega a Adela Quijano, viuda de Sanz Briz, de la Medalla de los ”Justos entre las Naciones” concedida a título póstumo. También se autorizó la plantación de un árbol en el “Monte del Recuerdo” de Jerusalén.
En 1991, el Museo del Holocausto Yad Vashem de Israel distinguió su acción y reconoció a sus herederos el título de Justo entre las Naciones, inscribiendo su nombre en el memorial del Holocausto. En 1994 el gobierno húngaro le concedió a título póstumo la Cruz de la Orden del Mérito de la República Húngara y en la Gran Sinagoga de Budapest (la segunda más grande del mundo después de la de Nueva York) actualmente hay una placa que lleva su nombre. Con motivo del 50 aniversario del Holocausto, en 1995, el Gobierno húngaro rindió homenaje a la labor del funcionario español, descubriendo una placa colocada en uno de los edificios que sirvieron de albergue y refugio a los judíos. Al acto asistieron el entonces ministro de Asuntos Exteriores español, Javier Solana, y la viuda de Sanz-Briz, Adela Quijano. Fue el primer diplomático español que apareció en un sello de correos de España. Se le conoce popularmente como el "Schindler" español y, aunque su caso no sea tan famoso, Sanz Briz salvó a muchos más judíos que Schindler.

Para leer mas:
Carcedo, D. Un español frente al Holocausto. Ediciones Temas de Hoy. Madrid. 2000.
Vidal, C. El Holocausto. Alianza Editorial. Madrid. 1995
Salinas, D. España, los sefardíes y el Tercer Reich, 1939-1945. Universidad de Valladolid. 1997

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_Sanz_Briz
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/56220/
http://sefarad.rediris.es/textos/0sanzbriz.htm
http://laorejadejenkins.es/historia/diplomaticos-espanoles-los-otros-schindler
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/26/internacional/1327597355.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personas_que_ayudaron_a_los_jud%C3%ADos_durante_el_Holocausto#Espa.C3.B1a


Estos son los principales diplomáticos que participaron. Lee mas sobre ellos pinchando en su nombre: